Al organizar una mudanza de material sensible para una feria o para realizar el traslado de obras de arte, debemos escoger, siempre, a una empresa de transporte de mudanza especializada y con gran experiencia en el sector. Si de forma general, no merece la pena jugársela; en casos como estos, hacerlo mal, puede salirnos muy caro.

A la hora de hacer una mudanza, no solo nos enfrentamos a la opción de embalar y nuestros objetos y pertenecías personales. En nuestra casa o en la oficina, también podemos tener piezas decorativas que son fundamentales en nuestras vidas, que tienen un gran valor, o son de una extrema fragilidad: cuadros, esculturas, tapices, vajillas, etc., que precisan un cuidado diferente, un cuidado máximo. Son mercancías que deben ser tratadas con sumo cuidado y cuyo traslado debe ser realizado como el que se organiza para trasladar obras de arte.

Mover este tipo de mercancías, con gran valor económico o con una gran historia sentimental detrás, debe ser catalogada, dentro de las mudanzas, con objetos especiales, ya que no comunes. Con ellos debemos afinar el cuidado, ya que deben llegar a su destino en condiciones óptimas y así, poder entregarlas en el mismo estado en el que se encontraban antes de trasladarnos.

Mudanzas Grande es especialista en el transporte de arte, y en entre nuestros clientes tenemos colecciones, empresas y museos que mueven obras de arte de importante valor. Llevamos muchos años en el sector y conocemos como se deben embalar y trasladar este tipo de piezas de diferentes tamaños y, por supuesto, contamos con el tipo de flota imprescindible, con control de temperatura, para poder transportarlas en las mejores condiciones.

Disponemos de un equipo humano experimentado y de todo el material técnico necesario para cubrir estas necesidades especiales de nuestros clientes. Podemos garantizar un perfecto trato en el embalaje, traslado y almacenaje si fuera necesario.

Embalajes especiales de obras de arte en las mudanzas

A las obras de arte les perjudican los cambios rápidos y extremos de temperatura, motivo por el que precisan de embalajes especiales para crear una situación atmosférica que mantenga la temperatura y humedad óptima. Pero, además, para que las piezas estén protegidas de golpes.

Para este tipo de piezas se suele realizar un embalaje a medida, para adaptarse a las necesidades de cada pieza. Utilizando, además, materiales especiales: como un papel más grueso pero que transpire, o un papel de burbujas más rugoso. Es habitual también el uso de cajas rígidas de madera, que no se deforman, con los interiores recubiertos de espuma, con interiores antihumedad o con materiales que actúen de amortiguación ante los golpes.

Si fuera necesario, por el tipo de piezas, se tomarán medidas extras de seguridad.

Cuando la obra llega a destino, se recomienda, en muchas ocasiones, mantener las piezas en las cajas durante unos días, para que recuperen su temperatura. Y, si por el motivo que fuera, la obra necesitara pasar algún tiempo en nuestros almacenes, contamos con instalaciones preparadas para la recepción de este tipo de piezas, con una regulación automática de la humedad y espacios preparados con cámaras aislantes.